miércoles, 20 de mayo de 2015

24 horas para jugar y nada más

Pues como dice el título, así estamos, 24 horas jugando y dormir, comer, descansar,...lo dejamos para más adelante.

Des de hace unos diez días Pol dejó casi de comer, hemos ido al pediatra y toso está bien, no encuentra nada que pueda tener, así que diagnóstico fue: ¡Tranquila cuando tenga hambre, ya comerá! Y claro eso te deja de un tranquilo que no te imaginas y más cuando el niño es de comer todo lo que pilla y más.

Cuando nos sentamos en la mesa empieza a gritar como un desesperado (no quiero ni imaginar lo que deben pensar los vecinos...) así que la única solución para que alguna cucharada o trocito de algo entre en su boquita es que tenga un juguete en sus manos, imaginaros el panorama: servilletas, plato con comida, vaso de agua, toallitas, cubiertos y...¡juguetes!

El tema del desayuno ya es dejarle el biberón y él va para arriba y para abajo con su biberón a cuestas y después de una hora, hora y media, quizá ha acabado de desayunar. Y si algún día quiere galletas, luego encuentras trocitos por todas partes, ¿os podéis imaginar lo que es pisar un trocito de galleta en un suelo con parqué? ¡Santa paciencia!

La hora de cambiar el pañal, vestirlo o ponerle el pijama también es toda una odisea, no hay manera que se quede quieto en el cambiador. ¿Habéis probado poner un pañal con el niño sentado en el cambiador o en vuestra falda? yo sí, no lo aconsejo, acabas destrozada y con el correspondiente pañal mal puesto, rezando para que no se escape nada. He probado de todo, darle juguetes, el bote de crema, la colonia, el peine,...y nada que no hay manera de estarse quieto.

Des de hace unos días a todo esto le añadimos que ha aprendido a decir no con la cabeza por lo que imaginaros dar de comer y el niño moviendo la cabeza de un lado a otro. o poner una camiseta y el niño que no. ¡Dios mio que he hecho yo para que me pase esto!

Alguna de vosotras diréis, ¡eso no es nada! Pues a mi se me hace un mundo y lo peor es que no sé como reaccionar delante de esta actitud de Pol. Si lo regañas, pone esa carita que se te parte el alma. Y si dices, pues ya comerá, ¿que ha de pasar un mes sin comer? He llegado a pensar que si por él fuera se alimentaría de pan, queso, galletas, agua y leche.

En unos días os vuelvo a contar, mientras, si habéis pasado por esta etapa, ¿qué hacíais? trucos, experiencias, consejos,...


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